Patricia García/tu SALUD nos importa

La anorgasmia

Otro problema que afecta a las mujeres, más común que el del vaginismo, es la anorgasmia o disfunción orgásmica. La disfunción orgásmica es una inhibición de la fase orgásmica del ciclo de respuesta sexual, es decir, la mujer que lo padece tiene dificultades o es incapaz de llegar al climax. 

anorgasmia

Foto: todanoticia.com

Se estima que alrededor del 10 al 15% de las mujeres jamás han experimentado un orgasmo, y que entre un 33 al 50% de las mujeres que lo experimentan lo hacen de una manera más que irregular y poco satisfactoria.

Al igual que en el caso del vaginismo, la disfunción orgásmica se divide en varios grados en función de su gravedad. Se considera primaria cuando la mujer no ha alcanzado nunca el climax, ni por medio de su pareja, ni por medio de la masturbación. Se consideraría secundaria o situacional en aquellos casos en los que la mujer habiendo tenido orgasmos tiene en el presente dificultades para conseguirlos.

Los psiquiatras coinciden en que la mayor parte que los casos de anorgasmia son debido a factores psicológicos y muy pocos son provocados por causas fisiológicas. 

Las causas orgánicas pueden derivar de cualquier enfermedad que debilite a la mujer en sí o cualquier problema ginecológico que provoque dolor e impida sentir placer. El parto también puede ser un causante de esta afección. Los casos más graves de disfunción orgásmica primaria son debido a antecedentes tales como abusos sexuales, problemas psicológicos o una educación religiosa restrictiva.

En estos casos la solución más acertada suele ser la automasturbación. En un ambiente tranquilo la mujer debe comenzar un aprendizaje que le lleve a su objetivo. Se recomienda el uso de un vibrador que debe ser utilizado para estimular el clítoris. Esta técnica provocará a la larga el orgasmo.

No obstante, es necesario insistir en la resolución de temores inconscientes y no controlados por la mujer mediante la oportuna psicoterapia, en los casos requeridos. También debemos insistir en controlar todo tipo de distracciones durante el acto sexual, además, la mujer debe esforzarse por tener en cuenta los factores musculares, es decir, presionar los músculos perineales y de los muslos como ayuda a la hora de obtener el orgasmo.

En el caso de la disfunción orgásmica situacional o de segundo grado, es decir, la aparecida en mujeres que habiendo alcanzado el climax anteriormente ahora no lo consiguen, el tratamiento suele abordarse como un problema circunstancial de la pareja, ya sea debido a una falta de comunicación o malentendidos entre los diferentes deseos y gustos sexuales de cada uno. Ante esta situación, una medida efectiva es el aumento de la estimulación antes y durante el acto sexual. El clítoris juega un papel fundamental en esta condición y debe ser estimulado lo suficiente.

A parte de todo lo comentado anteriormente, debemos resaltar que la comunicación juega un rol de vital importancia a la hora de solucionar cualquier problema relacionado con la sexualidad. Una buena comunicación asiente las bases de una relación sexual satisfactoria.

fdo: Patricia García

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